Luna
En mis alrededores se escuchaban sonidos de pájaros y olas de mar, llegando de todos lados, sin saber identificar de dónde proviene cada uno, mis ojos miraban un hermoso atardecer iluminado todavía por los pocos rallos del sol que hacían reflejos con cada centímetro del cielo.
Decido levantarme del frío y terroso suelo, al levantarme miro al horizonte y presencio ese mar esplendoroso. Un sonido tenue y distante empecé a oír, como de pasos resonando en mis oídos, decido voltear y vi a ella corriendo hacia mi dirección, y pensar que durante mucho tiempo no la veía hizo que corriera sin pensar a abrazarla, a nada de abrazarla… Una luz en medio de la noche me hizo despertar, adormecido y con la vista borrosa me pongo a pensar: ¿Qué es esa luz que ilumina la parte posterior de la ventana de mi habitación? En el momento pensaba que era unas de las tantas lámparas de la ciudad, que evita que las noches sean oscuras y aterradoras y que a la vez hace que no se vea las estrellas. Pero me acuerdo de que ninguna lámpara alumbra hasta la ventana de mi habitación. Pase un rato mirando hacia el techo con la vista perdida y la mente sin pensar en nada, sintiendo como mis pies rozan la sabana, como palpita mi corazón de forma lenta, como mi barriga se expande y contrae por la respiración, mis labios secos y la sensación de un ambiente húmedo y reconfortante. Luchando con la curiosidad de saber qué es esa luz que me tiene inquietante, entonces decido levantarme y mover la cortina de mi ventana, y mientras lo hacía cada vez descartaba la posibilidad fuese una luz artificial, y al abrirla completamente quedo asombrado por lo iluminado que se encuentra el cielo, y como las nubes reflejan la luz en ellas, y volteó mi vista al tratar de buscar el origen de la luz, y me quedo deslumbrado a ver la magnitud y hermosura de la luna, siento como su luz entran en mis ojos y como siento una tranquilidad que durante mucho tiempo no la había sentido, ver su color amarillento y como se reflejaba la luz en las nubes de alrededor dándole un toque cinematográfico y una esencia magnífica.
El tiempo pareciera que se fuera pausado y no sabía cuánto tiempo había estado con la mano sosteniendo la cortina para poder admirar la luna.
Finalmente, decido dejar caer la cortina de mi ventana, pensando que en nuestras vidas modernas son rutinas tan estructuradas que no tienen ese tiempo de admirar la belleza del Cosmos, y pensar que somos parte de algo mucho más grande que nosotros mismo, que el universo inspirada paz y recordándome que siempre hay una luz en medio de la noche, esperando ser descubierta.